miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Por qué los universitarios están sobrecualificados?

Un 44% de los universitarios ocupan puestos de trabajo correspondientes a una titulación inferior.

Para entender las razones por las que esto es así, es necesario comprender los tres escalones del sistema educativo.

- La educación básica obligatoria, esto es la Educación Secundaria Obligatoria, necesaria para obtener el título de Graduado Escolar. En esta primera etapa, el principal problema es el fracaso escolar.

- En el siguiente escalón se encuentran Bachillerato (aunque es más bien un paso intermedio desde la ESO a la Universidad), Formación Profesional y Grado Medio.

- En tercer y último lugar, los Grados Superiores y los títulos universitarios.

Estas tres fases siguen una estructura piramidal respecto al mercado laboral. Para que haya muchos puestos de trabajo de títulos superiores, debe haber un número mayor de FP o Grado Medio y aún un número mayor de empleados con el Graduado Escolar. Esta tendencia parece lógica, pero no debemos olvidar el papel de l@s emprendedor@s, que independientemente de su titulación generan nuevos puestos de trabajo.

Según Eva Almunia, secretaria de Estado de Educación, "al desarrollar el plan Escuela 2.0 hemos descubierto que muchos ingenieros informáticos trabajan en tareas que debería hacer un técnico, pero no hay".

La situación actual en España es paradójica.

Por un lado la tasa de titulados en el segundo nivel es del 38%, frente al 44% de media en la UE; aún cuando en España no termina el Bachillerato o la FP de grado medio el 27% de los estudiantes.

Y por el otro, un 39% de los jóvenes de entre 25 y 34 años ha alcanzado estudios terciarios, frente al 35% de media en la OCDE, sin embargo, en la generación de entre 55 y 64 años la media apenas llega al 16%.

En este sentido, creo que sólo hay una opción posible para corregir el desequilibrio, que es aumentar la exigencia en los estudios universitarios y de Grado Superior. Esto es, que realmente los que obtengan títulos superiores necesiten no ser mejor que el resto de ciudadanos, sino los mejores entre los que tienen la posibilidad de llegar a la universidad.

Los alumnos que no consigan sacarse la carrera (que nunca debería ser por motivos económicos) preferirán descender un nivel y obtener un título de Grado Medio o FP para proseguir sus estudios y encontrar un trabajo afín a sus gustos y capacidades. Y, por otra parte, los alumnos que estén en la ESO deberán tener más información sobre las distintas posibilidades, siendo la Universidad el máximo reto posible.

Tristemente, esto contrasta con la situación actual de la universidad española. Aunque aún conserva un elevado prestigio (todas las madres españolas sentirían un gran orgullo de tener un hijo con un título universitario), más incluso que los Grados Superiores; el Plan Bolonia ha llegado para desmontar toda esperanza de vuelta al carácter selectivo de la universidad. No sólo aprueban los buenos.

Más allá de entrar en debates sobre el sistema en sí, basta con decir que el primer curso de cualquier Grado es 3º de Bachillerato. No hay especialización alguna. Hay trabajos pero demasiados alumnos. Creo que un examen no debe ser el único criterio de evaluación de una asignatura, pero hace dos días un profesor nos dijo que iba a aplicarnos el plan Bolonia (aún siendo alumno de Titulación), aún cuando él tenía que impartir 5 asignaturas a 450 alumnos y 20 más tutorizados en sólo un cuatrimestre. A ver cómo se las arregla.

Por tanto, el Grado está condenado a crear un nivel intermedio entre el segundo y el tercero, quedando por encima de los Grados Medios y por debajo de Grados Superiores y Másters, donde la especialización es mucho mayor.

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